Miedos como una madre de un niño y una niña en Amadahi

Principales miedos y como se convive con ellos

Hace casi 3 años decidimos apostar por una educación diferente para nuestro hijo. Lo recuerdo como un momento de cambio, de vértigo e incertidumbre para nuestra familia, pero, sobre todo, lo recuerdo como un gesto de amor incondicional.

Son muchas las preguntas que le pueden surgir a una madre o a un padre a la hora de decantarse por un proyecto alternativo como es Amadahi

¿Se desenvolverá bien en ese entorno cuando ya está habituado a la vida urbana?, ¿estará así expuesto a sufrir más accidentes?, ¿al aire libre también con lluvia?, ¿así no enfermará con mayor frecuencia?¿realmente aprende?, ¿y la lectoescritura?, ¿y qué pasará cuando cumpla 6 años?… y así un largo etcétera…

En nuestro caso personal se centraban más en el tema organizativo: desplazamiento, horarios, otro bebé en camino, asumir cuotas…

Temíamos también que los cuadros alérgico-asmáticos que tenía el peque desde los 6 meses se complicasen y… ¡nada más lejos de la realidad!

¿Cómo pudimos ir soltando miedos?

Confiando…

En el equipo pedagógico, que, con mucho mimo y presencia acompaña todos los procesos de los niños y las niñas… Siempre dispuestas a escuchar.

Pero, sobre todo, sueltas miedos cuando aprendes a confiar en tu hijx…en sus capacidades y entiendes que en ese lugar puede realmente Ser.

La relación entre familias y con Amadahi es transparencia pura y eso hace que todo fluya de un modo más natural.

<Cuando me preguntas que he hecho hoy en la escuela y digo “he jugado”

por favor, no me malinterpretes.

Como ves,estoy aprendiendo mientras juego.

Aprendo a disfrutar y ser exitoso en mi trabajo.

Hoy soy un niño y mi trabajo es jugar.

Poema “Just playing” (Anita Wadley)>

Informándonos…

Empapándonos de buenas lecturas acerca de esta etapa de 3 a 6 años. ¿Es realmente tan importante que sepa leer o escribir antes de los 6 años?, ¿hay otras formas más respetuosas de hacerlo?, ¿cuáles?, ¿qué le puede aportar para el resto de su vida estos años en contacto pleno con la naturaleza?, ¿por qué es tan importante que respetemos sus ritmos fisiológicos y de aprendizaje?

<Esto también es lectoescritura>

Observándole…

Observar de verdad, desde el corazón. Su cara de felicidad, los gestos de generosidad, empatía y unión con sus compañerxs. Su fortaleza, su destreza y su gestión emocional.

Y cuando ésto ocurre un mundo nuevo se abre ante tus ojos… ¡Menudo regalo! Para él y para nosotros también, sin duda.

<Haciendo tribu>

Os invito a reflexionar sobre estos miedos,despojarse de ellos no es sencillo, el miedo nos bloquea, nos paraliza. Pero nuestros hijos e hijas son grandes maestrxs y expertxs en Re-evolucionar nuestras vidas .

Sólo tenemos que dejarnos guiar por el corazón .

Isa Veiga, mamá bosque y voluntaria en Amadahi.

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